Como empezó todo

Una mañana simplemente estaba allí. Un pequeño pájaro feliz, que miraba con ojos grandes y despiertos al mundo que le rodeaba. Solamente tuve que agarrar un lápiz y en el papel aparecieron unos pequeños amigos alados y supe que me llevarían a un viaje especial.

Y no me equivoqué. La realidad se encuentra con la magia. En cada planta, en un edificio imponente o simplemente en el ambiente que se percibe al pasear por una calle de una ciudad bella, reside un pequeño encanto.

Este mundo precioso quiero compartirlo. A través de vuestros colores cobrará realmente vida.

¡Colorear es magia!